Estrategia Personal 2021

El 2020 comenzó mal, habían fuegos forestales en Australia que terminaron causando la muerte a unos 500 millones de animales, ya venía el tema de Covid, que para marzo fue declarado la pandemia por la Organización Mundial de la Salud y ya ha alcanzando más de 1.5 millones de muertes. Murieron varias celebridades inluyendo Kobee Bryant, Eddie Van Halen, Sean Connery, Alex Trebek y Chadwick Boseman, hubo una terrible explosión en Beirut, la muerte de George Floyd y las protestas que le siguieron polarizaron aún más a Estados Unidos llegando a noviembre con las elecciones posiblemente más controversiales de la historia de ese país.

En Panamá las cosas tampoco han ido bien.  La economía, que ya venía desacelerándose, ha visto su PIB caer drásticamente. Se proyecta que el PIB del 2020 será 14% menor que el año anterior. La deuda sube a pasos agigantados, los múltiples derrumbes en tierras altas, los casos de violencia doméstica aumentaron, la corrupción es el pan de cada día y el desempleo se proyecta terminar en 25%, posiblemente sin considerar a aquellos que tienen sus contratos suspendidos.

Física y emocionalmente ha habido muchos retos, hubo tantos que perdieron a un ser querido, otros que se enfermaron y quedaron con secuelas tendrán que manejar su salud con mayor cuidado en adelante. No poder ver a nuestros familiares y amigos como quisiéramos nos pone tristes. ¿Quién no extraña los abrazos y las conversaciones en vivo y sin máscara?

Todas las cosas que he mencionado arriba tienen algo en común, y es que están fuera de nuestro control. Quizás podamos incidir en algunas, pero no podemos controlar los resultados totalmente. Es por eso que en el 2021 sugiero aceptar las cosas que no podemos controlar y aspirar a mejorar las cosas que sí están bajo nuestro control.

Los empresarios no pueden controlar las regulaciones y las restricciones por covid, tampoco los cambios en los patrones de consumo, pero si pueden evaluar las posibilidades de ajustar sus modelos de negocio para adaptarse. No podemos controlar a todos los miembros de la familia y garantizar que nadie se va a enfermar, pero podemos crear conciencia, facilitar la implementación de medidas preventivas en nuestro entorno, y prevenir el contagio a nivel personal. Alguien que busca trabajo o desea una promoción, no puede controlar la decisión de otros, pero puede trabajar en su curriculum y buscar oportunidades para aumentar su visibilidad ante los tomadores de decisiones. No podemos controlar el clima, pero podemos tener un paraguas en el carro. Cuando estamos confinados en casa, no podemos salir, pero podemos planificar para hacerlo entretenido; no podemos ver a los amigos, pero podemos llamarlos o hacer reuniones virtuales. No podemos controlar el desempleo y el hambre, pero quizás podemos ayudar.

Espero que las cosas que están fuera de nuestro control no sean tan duras como en el 2020, pero aun si el 2021 nos vuelve a golpear, como decía esa canción… “si del cielo te caen limones, aprende a hacer limonada”.  Si tenemos un problema, ¿no es mejor enfocarnos en cómo mitigarlo, en lugar de esperar a que algo fuera de nuestro control cambie? Y si queremos cambiar nuestro destino, ¿no es mejor buscar lo que podemos hacer para cambiarlo en lugar de soñar con que alguien milagrosamente nos ayude?

Tomando control sobre nuestra actitud y nuestras acciones y con conciencia de que no podemos controlar todo, podremos llevarnos la satisfacción de haber hecho todo lo posible para mejorar nuestras circunstancias y quizás las de los que nos rodean.  En el 2021, que probablemente no será fácil, mi deseo es eso, que tomemos control sobre nuestra actitud, que escojamos ser más felices y que tengamos la sabiduría para aceptar aquello que no podemos controlar y la fuerza para luchar por lo que es realmente importante. ¡Feliz navidad y feliz 2021!

Tambien disponible en La Prensa.

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