5 señales de que es tiempo de repensar la estrategia

En días pasados un amigo me contaba que tenía interés en hacer planificación estratégica, pero que realmente no sabía si era el momento. Es una duda entendible, el mundo está en crisis por el covid y no hay certeza de cuando realmente controlaremos el virus.

Para las empresas es un momento particularmente difícil. Muchas se han visto afectadas al punto de quiebra, otras sobreviven por la inercia de algunas actividades que ya venían haciendo, pero no tienen grandes proyecciones a corto plazo, y otras pocas, por la naturaleza de sus productos o servicios, están viviendo un año positivo.

Si uno tiene una estrategia clara, y considera que a pesar de la crisis por Covid-19, el modelo de negocios se mantendrá vigente y continuará brindando valor a sus clientes, no se deben hacer ajustes radicales.

Sin embargo, hay señales que pueden indicarnos que se necesita revisar la estrategia. Algunas de ellas son:

1. Las servicios o productos que representan la mayoría de los ingresos se han visto significativamente afectados

Más allá del coronavirus, llegan momentos en que la oferta simplemente no tiene tanto valor para el mercado. Las ventas bajan, los ingresos caen y esto se vuelve una tendencia multianual. Es posible que el modelo de negocio como se había conceptualizado esté por agotarse.

2. El equipo interno no está alineado

Esta es la típica situación en que, por ejemplo, finanzas rema para un lado y operaciones para otro. O que mercadeo promete una cosa y producción está haciendo otra. Estas fallas en la alineación del equipo demuestran falta de claridad en la estrategia global y posiblemente un comportamiento de silos donde cada uno vela por sus propios intereses sin considerar el bienestar global del equipo.

3. La empresa se encuentra invirtiendo en lo que todos están haciendo por ser tendencia y no por entender su impacto en la estrategia

A veces las organizaciones comienzan a invertir en cosas como transformación digital o redes sociales porque todos lo están haciendo. Les da un sentido de que se están manteniendo al día con los cambios del entorno. Y muy bien puede que así sea, pero muchas veces, cuando se invierte en tendencias y no se ven resultados cuantificables, es debido a que no se pensó estratégicamente en el rol de estas inversiones en los resultados.

4. No se tiene claridad sobre las oportunidades y cómo darle sostenibilidad a la empresa

Hay un sentido colectivo de que están un poco a la deriva. La perspectiva a futuro es incierta y no hay una dirección clara. Con honestidad no se sabe cómo se verá la empresa en unos años. El entorno ha cambiado mucho y las tácticas utilizadas anteriormente no tienen el impacto deseado.

5. El mercado objetivo es demasiado abarcador

Como dice el refrán, el que mucho abarca poco aprieta. Si esperas que tus productos o servicios sean para todos, probablemente estás sobre atendiendo a algunos y dando muy poco a otros. En la gran mayoría de los casos, no es realista pensar que un producto o servicio es exactamente lo que todos necesitan.

Aprender a reconocer las señales es importante para hacer ajustes oportunamente y redireccionar esfuerzos. Toma algún tiempo, pero es tiempo bien invertido si se logra determinar cómo añadir más valor a nuestros clientes.

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