El Salto de lo Operativo a lo Estratégico

Es natural para los líderes desarrollar una carrera que inicia operativamente y que, con el logro de resultados, va escalando a distintas posiciones de liderazgo gracias a habilidades analíticas, técnicas y administrativas. El líder operativo es sumamente importante y su conocimiento de los temas operativos le permiten entender las minuciosidades del trabajo a distintos niveles.

Cuando los líderes operativos o técnicos alcanzan el nivel más alto de la empresa, se ven enfrentados por un manejo distinto al acostumbrado. Ya no pueden enfocarse solo en resultados de un área operativa, sino en todas las áreas de la organización, y deberán tomar decisiones que afectan la sostenibilidad de la organización en el tiempo.

El cambio de mentalidad operativa a visión estratégica puede ser difícil, pero si se puede. Para lograrlo es importante entender las complejidades del mercado, las ventajas competitivas, las relaciones entre distintas áreas de la empresa y las motivaciones del personal, entre otras.

Es común ver organizaciones con líderes operativos que pierden de vista la importancia de la estrategia, y a su vez, pierden la oportunidad de motivar de forma consistente a la totalidad del equipo en una dirección clara. Creo que piensan que incursionar en temas estratégicos, los cuales pueden ser algo filosóficos, puede percibirse como una debilidad. Por el contrario, son aquellos líderes que entienden el poder de la estrategia, los que se atreven a soñar y dibujar el futuro deseado, los que mueven a la fuerza laboral y logran cosas realmente extraordinarias.

Para lograr el cambio de mentalidad operativa a estratégica, puede ser necesario invertir en el desarrollo de los líderes. Solo con claridad en la importancia de la estrategia se logra el impacto deseado. Este cambio de paradigma y su impacto en la cultura organizacional involucra entender la situación actual, los cambios deseados, hacer el recorrido y darle seguimiento a los avances. Pude tomar un tiempo, pero es un tiempo bien invertido.  

La definición de la estrategia, liderada por la cabeza, pero con participación del equipo personal clave, permite que el resultado permee y cascadee al resto de la organización de forma natural y rápida. Definida la estrategia base, las discusiones estratégicas deben ser continuas, y éstas, acompañadas de participación, comunicación y cierta maleabilidad, permiten a la empresa moverse de forma acelerada.

Una estrategia bien definida, que cuenta con un consenso de los líderes de la organización, respaldada por mecanismos de seguimiento, comunicación y revisión, es la mejor herramienta que puede tener CEO para, con su equipo, lograr grandes éxitos.

Publicado en: https://www.linkedin.com/pulse/de-lo-operativo-estrat%25C3%25A9gico-angie-sucre-de-hanily/?trackingId=JhAKTtbbtyjTPxpSee5hEw%3D%3D

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